Se considera que el manejo ecológico del recurso suelo, es el punto de partida para poder desarrollar una agricultura sostenida. Mantener la vida en el suelo es una actividad fundamental para garantizar la fertilidad biológica, física y química del mismo.
En el Perú la agricultura ecológica tiene dos corrientes : Una que viene de afuera a través de los logros de las ciencias ecológicas y agrícolas occidentales de hoy y por el otro lado, la proveniente de la larga experiencia de la agricultura andina; la cual se remonta a las culturas pre-colombinas cuyas tecnologías se han adaptado muy bien a los diversos pisos ecológicos, como ecosistema de alta montaña y zonas áridas costeras.
Se dice que en el Perú existían solamente 0.18 Has. por habitantes en la época incaica. Existía menos población que ahora, pero también la tierra era escasa; ellos intensificaron al máximo sus suelos, y es así que construyeron los andenes, no sólo con el propósito de evitar la erosión sino también para producir microclimas con características especiales como una medida de prevención y reducción del riesgo. Hoy en día a través de diversos estudios se determinó que la formación, desarrollo y evaluación del suelo depende del clima, relieve, vegetación, tiempo y del manejo del hombre, siendo este último uno de los responsables de la fertilidad del suelo. Por ello, prácticas inadecuadas de manejo del suelo pueden provocar el deterioro irreversible del mismo o su pérdida definitiva; por el contrario un manejo apropiado del suelo puede mantener e incrementar su fertilidad natural permitiendo un rendimiento sostenido del mismo.
En este contexto del manejo del suelo, se encuentra la agricultura química y ecológica, ambas buscan la máxima productividad del suelo; sin embargo sus enfoques y metas son diferentes.
En la década del 60 con el inicio de la “revolución verde” son introducidos como “paquetes tecnológicos” prácticas como el monocultivo, el uso de agro-químicos y la transformación genética, esto ha tenido un impacto social, ecológico y económico que ha sido perjudicial por los siguientes motivos :
- El uso de grandes cantidades de pesticidas, ha puesto en peligro la salud humana.
- La pérdida de la fertilidad natural de los suelos como consecuencia de la aplicación
desmedida de insumos tóxicos y la mecanización pesada provocan mayores
posibilidades de erosión por agua y viento.
- Mayor compactación del suelo.
- Disminución de la actividad biológica.

Frente a ellos tenemos la agricultura ecológica con las siguientes características :
- Asociación y rotación de cultivos.
- Utilización de labranza mínima.
- Regularización de plagas y enfermedades.
- Uso de cultivos y variedades adaptadas a condiciones locales. - Producción de alimentos de alta calidad nutritiva.
Entonces lo que se trata es de valorar los conocimientos que se adapten a las condiciones de una economía campesina que considere la agricultura orgánica pero desde el punto de vista de conservación del ecosistema y el medio ambiente.
Es por ello que la materia orgánica juega un papel importante de estrategia para darle vida al suelo ya que esto sirve a todos los organismos que viven en él, especialmente a la microflora responsable de una serie de procesos en la dinámica del suelo. Por esta razón la materia orgánica del suelo se ha constituido en el centro de atención fundamental cuando se quiere realizar un manejo ecológico del suelo.