ESTIÉRCOLES:

Todos son excelentes como alimento especialmente el de los herbívoros porque son ricos en celulosa, en carbohidratos y en bacterias que desdoblan y ayudan al proceso digestivo de la lombriz.

En general el estiércol contiene:

         4­20% de proteínas

         0,7­2,77% de nitrógeno

         30­60% de materia orgánica (celulosa, vitaminas, minerales, etc.)

Los estiércoles utilizados individualmente o mezclados con otros y con desechos vegetales, son el alimento más apetecido por las lombrices.

Estiércol de bovino (Bovinasa)

Es muy bueno para utilizarlo como substrato inicial y alimento durante la producción. Es de óptimas condiciones y el de más fácil consecución. Este estiércol presenta una condición de fácil manejo, debido a su menor compactación y acidificación. Contiene enzimas que ayudan a facilitar la acción bacterial al pasar por el tracto digestivo de la lombriz. El contenido de nitrógeno depende del tipo de alimentación suministrado a los animales, ya sea forrajes, mezcla con leguminosas o con complemento a base de concentrados. Adicionalmente contiene vitaminas y antibióticos que ayudan al crecimiento de la lombriz, por tanto resulta en una excelente fuente de alimentación. Se requiere de un período previo de envejecimiento entre 15 y 20 días, dependiendo de las condiciones climáticas del lugar en especial de la temperatura, antes de su uso como alimento. La experiencia demuestra que este estiércol puede ser manejado solo o en mezcla con otros materiales, como desecho de forrajes o restos de vegetales, sin ningún problema. Desde luego teniendo en cuenta las medidas de manejo previas a ser utilizado en la alimentación.


Estiércol de equino

Es óptimo por su alto contenido de celulosa. La principal característica es su alta porosidad que lo hace un material muy accesible al manejo con lombrices. Su contenido nutricional al igual que el de todos los estiércoles depende de la calidad de los materiales consumidos, de lo cual dependerá igualmente al final del proceso la calidad nutricional del humus de lombriz. Con el uso de este estiércol es posible obtener un humus de excelente presentación por su textura.

Estiércol de conejo (Conejaza)

Presenta alto contenido de nitrógeno, que puede llegar hasta aproximadamente 2%, esto hace necesario el riego y los volteos frecuentes, previos a su uso como alimento para las lombrices. Mezclado con materia orgánica, este estiércol, es uno de los alimentos más completos para lombrices. Contiene proteínas, gran cantidad de celulosa, vitaminas y minerales. Además, al ser predigeridos los alimentos por el conejo se ve incrementada la acción bacteriana.

Estiércol de Ovino (Caprinaza)

Al igual que el de bovino, este estiércol presenta condiciones óptimas para ser utilizado en la alimentación de las lombrices, tanto por su contenido de nitrógeno, como de minerales y vitaminas, y baja acidez. Presenta la ventaja de su fácil manejo y acarreo, debido a su condición textural sólida. Presenta poca humedad, por lo que se requiere aplicar mayor cantidad y frecuencia de riego. Por su consistencia fina, requiere aditivos como paja, cartón, cascarilla de arroz u otros, para que no se compacte.


Estiércol de aves de corral

Estos estiércoles son ricos en contenido proteico y ácido fosfórico, lo que los hace poco recomendables como alimento para lombrices. Tienden a calentarse aceleradamente por lo que requieren de un período largo de descomposición con riegos y volteos continuos para disminuir la salinidad y contenido de gases, principalmente amoniaco que es tóxico a las lombrices. Se deben hacer pruebas para determinar el momento oportuno en el cual puedan utilizarse estos materiales como alimento.


Estiércol de cerdo

No se aconseja en principio por lo complicado de su manejo (producción de mal olor durante la fermentación).Puede utilizarse después que ha sido tratado en estercoleros.


Maduración del estiércol

Cuando la materia prima para la elaboración del alimento de las lombrices es estiércol, éste debe pasar por un período previo de maduración antes de colocarse en las camas o lechos. Para ello se hace una pila que se mojará y removerá con regularidad hasta que su temperatura baje a 25º C. Este proceso dura entre 20 días y un mes. La temperatura no debe ser mayor de 32ºC ni menor a 15ºC; la óptima es 20ºC. En los manuales de lombricultura se recomiendan períodos muy largos para la maduración de los distintos tipos de estiércoles.

Por ejemplo, 6 meses para el estiércol vacuno y de 12 a 16 meses para el de aves. Este plazo es excesivo para una explotación comercial. Además, después de una maduración tan prolongada queda muy poca proteína a disposición de las lombrices. Los manuales también desaconsejan mezclar estiércoles de distintas procedencias aunque sean de la misma especie animal, debido a que es muy probable que se encuentren en diferentes fases de maduración. Sin embargo, es recomendable contar con 3 ó 4 tipos de estiércoles para realizar combinaciones que ayuden a reducir el tiempo de maduración y a mejorar la composición del alimento. Lo aconsejable es una maduración breve, máximo un mes y luego si hace falta, agregar algún residuo vegetal (10­20%) como cáscaras de cereales, viruta o pasto picado para disminuir la fermentación una vez que el material es colocado en las camas.


El sustrato es el elemento de mayor importancia dentro del cultivo de lombrices, puesto que si lo entregamos estabilizado, aseguramos la reproducción de nuestro pie de cría y en poco tiempo lo habremos multiplicado y obtendremos buenas cosechas de humus.


Otros materiales que pueden utilizarse como sustrato


Además del estiércol se puede utilizar, como alimento para las lombrices, cualquier material de origen orgánico como: pasto seco, corteza de árboles, hojas secas, virutas de madera, cascarilla de arroz, pulpa de café, papel, cartón, etc. (las lombrices no degradan vidrios, plásticos ni latas), los cuales se deben suministrar previamente compostados.